mi hijito va al jardin

Y finalmente, llego el día.Hoy te fuiste al jardín hijito, hoy empezó tu vida fuera de tu papa.
Te deseo la mejor de las suertes hijito de mi alma.
Te deseo que la pases tan bien como la paso papa. Que hagas muchos amiguitos, como hizo tu papa. Que aprendas, como lo hizo tu papa. Te deseo lo mejor hijito mío.
Te lo deseo desde lo más profundo de mi corazón herido de muerte, maltrecho, desbordado de lagrimas que lloro en el silencio ronco de mi creciente soledad.
Tantas cosas pasan por mi cabeza chichito, tengo la mezcla perfecta de la tristeza más profunda y la felicidad más pura. Un mezcla azeotrópica que no botonea fronteras. Son una. Como vos y yo. Que éramos uno. Y yo sabía que se iba a terminar. Porque es tu vida, y yo ya viví la mía. Y no puedo robártela para fabricarme una nueva.
Tuve una vida, y luego me regalaron otra, la tuya, que la hice mía, tan mía. Y que ahora no me queda más que dejarla volar. Dejarte volar. Y te voy a mirar de acá abajo hijito, te voy a ver como vas queriendo remontar tu camino, solito vos, el tuyo. De nadie más. Y yo me voy a quedar acá hijito, y me vas a ver sonreír, y quizás, veas mis lagrimas a través de mis ojos vidriosos, empañados por la evaporación de mi alma que te sostiene ahí arriba, volando tu vida.
Y volas.
Y voló el tiempo en el cual fuiste mío y de nadie más, y yo era vos hijo.
Mi sonrisa calma y llorona va a ocultarte la tristeza que siento por tener que dejar que tu vida sea tuya y de nadie más. Y yo ahora no tengo vida, solo tengo emoción. Yo quiero irme con vos. Quiero que me lleves en tu camino hijo.
Mi alma ahora forma parte de la humedad de la atmosfera que vas a respirar, que vas a compartir con otros, con tus amiguitos.
Y llegaste al jardín, y me dijiste chau papi, y me agarraste con tu manito el cachete y me diste un beso, el último beso hijito mío. Y como si nada hijo, te fuiste, y yo me quede ahí a 2 metros tuyo, en la distancia, viendo como te largaste solo en tu camino. Y vos ahí, como si nada hijo, y yo, que exagero en todo momento, me quede mirando como no me quedaba nada. Me quede paralizado viendo como fui desplazado por un montón de cuadritos celestes y rosas. En un instante desaparecieron 3 anos de tu vida, que era mía. Tan mía.
Y te sentaste con tus compañeritos, tranquilo, y yo me caí a pedazos, y ya no puedo escribir. Ya no puedo pensar hijo.
Quizás te choque cuando seas grande y leas esto, y pensaras que soy tonto al morirme mientras te digo que te amo. (pausa)
.
Te deseo lo mejor hijo.
Ojala el camino de tu vida este tan iluminado como lo estuvo el mío.
Para que sepas donde pisar, y para que, cuando te caigas y te quieras levantar, me veas que estoy ahí parado, tendiéndote la mano, y voy a seguir llorando hijito mío.
Porque es la hora en la que te tenes que ir al jardín.
Te amo hijo.
Fin de Semana en Mar de Ajo. UItima fecha ASM
El fin de semana pasado, acompañamos a mariano "el ruzo" ayup en la última carrera del año del ASM.
El miércoles dejamos a la mama del chicho en retiro para su viaje a mar del plata, lleve al chicho a la granja de recuperación para niños con problemas de conducta con el fin de tener una buena y tranquila carrera de tc2000. Lo que ya sabemos, NO ocurrió.
El jueves la idea era ir a don Torcuato al taller de Corsi Sport para reunirnos en plan de salir en tándem.
Como siempre, el ruzo nos cito a las 18.00 y ya desde las 17.30 empezó a llamar aplazando el encuentro de a 30 minutos por vez (llamo 4 veces) así que terminamos saliendo de Torcuato a las 20.00hs, en plan de agarrar el camino del buen ayre y llegar a la autopista bsas-la plata vía acceso oeste. Y, como la granja del chicho queda en ituzaingo, le digo al ruzo, arracamo nosotro con Gaby (mecánico de Corsi sport) y nos encontramos en la Shell del peaje del aseso oeste. “Zi Zi Zi yo voy con enrique” (de Bustos motores) me dijo.
Obvio, cuando estábamos a 3km de la estación de encuentro, me llama diciéndome "vamoz yendo nozotroz, voy dezpazio azi noz alcanzaz" joya le digo mientras le recuerdo que entre el chicho, Gaby y yo, si sumamos la cantidad de veces que lo tuvimos que esperar, fácilmente hemos perdido 1 año de nuestra vida por aguantar sus llegadas tardes, básicamente lo mande a la conch* de su madre.
En definitiva, íbamos a 150km/h y no podíamos alcanzarlo.
Me llamo un par de veces para ver donde estábamos y porque no lo alcanzábamos. Obteniendo la misma respuesta en todas sus consultas "ruzo, chúpame la pizza".
Al final, transitando a unos 150km/h lo alcanzamos llegando a la ruta 11. Se puso a la par y pregunto, "a que velozida vaz?" 150 ruzo l c d t m, conteste. "ah! te anda mal, a mi me marca 110" un mentiroso importante el ruzo de mierda.
En fin, llegamos a mar de ajo el jueves (ya viernes) como la 1 de la mañana, y el señor marcos d'agostino nos estaba esperando en su casa con unas suculentas milas con pure.
Comimos y estuvimos charlando como hasta las 0400 am. Ellos se quedaron a dormir en la casa de marcos y el chicho y yo nos fuimos a un hotel para estar mas cómodos (en realidad, conociendo al chicho sabia que hasta las 0600 no se iba a dormir, y los pibe a la mañana tenían que empezar a armar los autos y toda la movida)
Lógicamente para regular el comportamiento del pibito me endeude con un atito (autito), un camon co atito (un camión con autitos) y hedado (helado)
viernes por la mañana, nublado, pesado, nos levantamos a las 09.00 para salir de ese hotel, porque el ñato de la noche se quiso hacer el vivo y me quiso hacer pagar por el chicho como si fuera un mayor. Por lo cual, me retire ofuscado y cuando pedí la cuenta resulta que no solo no me cobraron el valor de la doble, si no que también me hicieron un descuento por el chicho. Con lo cual pague 85% de valor que me habían pasado, pero claro, la noche anterior el forrito me quiso cobrar el 200% a lo que le conteste, "te tengo que pagar ahora?" "Sería mejor", contesto. "Joya, tenes tarjeta de crédito?" Conteste con la sonrisa socarrona de aquel que sabe que engañó al estafador, “ah, no, no anda el posne, paga mañana mejor”, “joya” le dije y con el mayor desprecio que mi porteña cara podía poner le dije “ despertame a las nueve por favor” y me subí con el chicho nockeado en brazos. De todas formas me fui, en señal de protesta por tener una sabandija como empleado.
Buscamos otro hotel, con vista al mar, piso alto, y de mejor rango que me termino saliendo menos que el 85% de X.
Una vez instalados nos fuimos a tomar la leche con el ruzo y marquitos, y ahí nomas me recordaron (no marcos ni el ruzo) que debía: un autito, un camión con autito y un helado. Re negocie la deuda so amenaza de hacer la gran Adolfo "el breve" Rodríguez Saa. "no vamos a pagar la deuda!!" Y la cámara del senado aplaudiendo de pie. Que vergüenza por dios.
Resumiendo, negocie autito si, helado definitivamente ahora no, y camión después vemos si encontramos uno.
No salió bien, salió corriendo a un bazar que tenía enfrente que había baldecitos y pelotas colgadas en la puerta.
Eligió un autito antiguo de madera que en realidad es un cenicero que dice "Rdo mar de ajo". Mire el precio, $12. fiel a su estilo el chicho pobre, siempre elije las baratijas. Bueno, sale uno le digo, no, quería todos. "no. uno solo y nos vamo al autódromo te dije" y lo saque a los empujones como quien se desentiende de la contienda. Y les digo, es una técnica que funciona seguido, la idea es entregarle una completa indiferencia a la puja; uste convino X cosa para luego pasar a Y situación/actividad, llegado el momento en que X difiere de lo pactado, rápidamente usted da por completado X para pasar a Y como si todos estuvieran conformes con lo recién ocurrido. (Ver principios de la negociación edición dorada escrita por el señor pablo moshano).
joya, volvemos al café a tomar mi café, frio no, helado, le resulto conveniente al chicho repetir la operación de la fuga, salía corriendo a través del bar, salía por una puerta y se iba por la vereda rodeando el bar hasta que encontró un lugar que vendían cosas de colesion. No tengo suerte yo así que obviamente había un montón de camiones de promoción de cacola, hechos con latas de coca recicladas y todo eso. "Quieo camon?" me dijo. “ni en pedo” le digo, “lo único que me falta a mi es comprarte un camión hecho con lata de coca” (menos peligroso hubiese sido si estaban hechos con hojas de afeitar).
Precio: $370. (Verifíquelo en la peatonal de mar de ajo)
Le digo, en esta contienda se vino con la monada para hacerle el aguante. Pero yo, que tengo ma guevo que lo fideo de mi abuela, ahí noma me plante de guante y lo saque de la oreja.
Salimos llorando de la tienda donde obviamente atendian menita que lo miraban con cara de pollito mojado porque claro, no lo conocen, se dejan engatusar, son conquistadas por la hermosura estetica de mi creacion y nos fuimos para el autódromo.
Estuvimos caminando saludando a los autos, pero claro, el levantarse a las 09.00 am, algo de lo cual ninguno de los dos está acostumbrado, nos jugó una mala pasada y el chicho ortivo violentamente y me pidió upa, en fin.
Estuve unos cuantos meses picando hielo arrodiyado sobre maíz en la estepa siberiana recibiendo los latigazos de un carcelero resentido porque se tomaron todo el vodka, como aquel preso ruso que eligió la reincidencia como método de vida. Porque te juro, llevar a upa al pibito debe ser exactamente lo mismo, es como tener una lombri de 16kg apoyado en el antebrazo, no le mezquina corcoveo. En fin, seguimos la procesión por los boxes saludando uno y cada uno de los autos que había, Fiat 1, formula 07 clase A y B, copa fiesta e incluso casas rodantes y camiones (tuve la suerte de conseguir lugar para estacionar en el ingreso de la calle de boxes, lógico, toda la actividad planeada por el piquetero de la conducta se desarrollaría en final de la calle de boxes y el traslado entre la entrada y la salida era únicamente salvada a upa). En el momento del dolor intenso de cintura, espalda, y cualquier dolor vinculado con la estructura ósea mas importante del cuerpo, no sé qué paso y se me cayó una idea brillante, a las puteadas nos metimos en el auto y estacione del otro lado de la calle de boxes que no había nadie y tenia pasto y lugar para correr, saque la n*5 del chicho y ahí nomas empecé a patear la pelota lo más alto posible como para descargarme bien la impotencia de haber sido derrocado del poder por un pibito que usa pañales. Ahí me di cuenta que mi tobillo no está curado todavía. Para las 14.00hs fuimos invitados por lo que sería el gran valor del fin de semana, y señores pónganse de pie cuando hablo del Sr. Papu Lastau, padre de Fernando, piloto del asm. Que trajo su camión, y armo una carpa kilométrica y ahí nomas invito a comer a cuanta persona osada cruzarse por el box. El chicho obvio me hizo pasar un verano importante, como cada vez que ve comida ajena, parece que no le diéramos de comer al hijo de una gran fruta, la cuestión es que ahí nomas se volteo 4 milas y medio paquete de kechu. Ya comido, se me durmió en brazos y yo, lento y perezoso, lo acomode en el auto y se habilito la heladerita amortiguada. Y salió el primer ferne. En definitiva, éramos 8 y nos tomamos 6 botellas de ferne y 2 de gancia. Importante peludo nos agarramos, para las 20.00hs el chicho se despertó y habiendo sido invitado por el Papu a comer asado a la noche, nos fuimos al hotel en plan de bañarnos y yo ver si podía hacer una mini siestita mientras el chicho miraba los dibujitos tranquilo. Pero no, claro, en varias ocasiones me desperté por los golpes que le daba el pibito al ventanal de vidrio que daba al mar desde el 6to piso. Y me dio cagazo la verda, mira si se rompe el vidrio y se cae. Miedos irracionales de padre. En definitiva seguía en pedo y con sueño. y ahora con ganas de ir al baño.
Sabía que el ruzo iba a venir a bañarse al hotel con Gaby, pero lo que no sabía era que iba a llegar tan rápido, por suerte, cuando vino a bañarse justo yo salía del baño de hacer n*2, y que 2, gracias a dios y a la virgen el ruzo se fumo mis fragancias durante toda su ducha, algo que se merecía como mínimo por no haber sido capaz de esperarnos 15 minutos en la estación de servicio el día anterior.
Compramos más ferne y 8 porciones de papas fritas para no caer con las manos vacías. Llegaron mis amigos, marcio, nicho, chiri, el padre moracio y el padrino del chicho a la noche directo a la carpa del Papu Lastau que tenía un costillar entero y varias achuras en la parrilla ya. Ahí me entere que ellos no habían parado para bañarse, es más, ni siquiera se habían parado, estaban sentados de la misma forma en que los deje. Comí algo así rapidito y de parado mientras vigilaba al padrino que estaba cuidando a su ahijado.



Una vez que hice la base para seguir disfrutando del fernecito con gente de bien, le releve al padrino y encare el circuito en plan de encontrar algún sapo (reptil, eh?). Tuvimos suerte nosotros, el pobre sapito no, encontramos uno y pobre criatura de dios, corrió el pobre sapo de un lado para el otro porque el chicho lo perseguía hasta para cagar más o menos.



por suerte lo pude convencer que lo dejara en paz y que busquemos otros sapos. Encontramos varios por suerte.
Después sacamos los autitos porque yo ya estaba lo suficientemente picado como para empezar a usar las técnicas de negociación Moshano. Así que lo tironeé envalentonado por la espirituosa y lo forcé a jugar al lado de la carpa con los autitos. Señores el DTM probó en mar de ajo.

y ahí nomas borracho y acompañado me deje llevar por la emoción y manaron de mis ojos lagrimas de ferne cuando por fin, luego de 3 años de no entender absolutamente nada de mi vida, me di cuenta que yo, estoy perdidamente enamorado de mi hijo.
Cuan maravillosa puede ser una persona que todavía no ha recibido la polución de sistema babilónico en el que vivimos.
Y a las pruebas me remito señores.

y eso fue todo, tuve que bajar la persiana porque ya estaba en estado de emoción etílico y ya eran las 04.00 y al día siguiente había que probar y clasificar.
Intente saldar mi deuda del helado pero con toda la emoción el chicho se quedo dormido en el camino a San Bernardo.
Al día siguiente nos levantamos misteriosamente alas 09.30, intente aprovechar el desayuno que me ofrecía el hotel, pero no tuve suerte, y cuando quise moshanear me di cuenta que el chicho ya estaba empezando a dominar las artes que yo usaba contra su rebeldía. Así que no pudimos desayunar sentados como personas normales. Encaramos para la estación de servicio y compre unas medialunas y aproveche para llenar el termo. Un juguito de esos de cartón para el pibito y todos super contentos, le digo. “cúchame chicho, escabiate el juguito y comete una medialuna que nos vamos a jugar con los camiones a la playa, queres ir con la paka (pala mecánica) a la arena?” pregunte ya sabiendo que la etapa del “no” se había quedado durmiendo en el hotel, “Tii” dijo contento, y ahí nomas encare derechito para la playa, estaba nublado y feo, pero hacia un calor de cagarse. Cuando agarro la costanera y encaro para la casa del padre moracio (donde se alojaban mis amigos) vamos lo mas bien, en 1era regulando, mientras me cebo un cimarrón y vamos cantando canciones de cancha modificadas a los gritos muy contentos los 2, libres de lavarse las manos, de no andes descalzo, y de todo tipo de normas únicamente impuestas por polleras, y siento una mojadita en el cogote, del lado derecho, miro hacia mi derecha esperando la ventanilla del acompañante ligeramente abierta y no, cerrada. La mía también, tuve la tonta idea de mirar hacia atrás cuando me cayo ya un chorro mas importante en el mismo lugar, me di vuelta y el macanudo de mi hijo estaba exprimiendo el cartoncito de juguito haciendo fuente y mojando tooooda la camioneta con un jugo de manzana que lo único que debe tener en común con una manzana es la cantidad de azúcar que tiene. En el intento de sofrenar la fuentecita me volqué el mate en mi aparato reproductor con la consiguiente quemada y el desvío del vehículo sobre la acera derecha, momento, no, no hay vereda, me clave de punta en un médano, por suerte veníamos mmmuy despacio y lo único malo de la maniobra fue que se me lleno la luz esa antiniebla de arena y sal. Gracias chicho y l p q t p.
caliente como caca de oso le saque el jugo a la mierda y lo cague bien cagado a pedos como se merece, recibí un “no cheve” (no llueve) como respuesta lo que me dejo todavía MAS caliente porque era más que obvio que todos los conceptos sobre no tirar la comida y el porqué no que le había vociferado ni siquiera habían llegado a destino. Fueron palabras al viento. Resople y nos fuimos a la casa de moracio.
Aprovechamos para tomar unos mates y nos fuimos a la playa.
El tío chiri nos hizo un castillo y raudo el chicho recluto a todo el mundo y nos puso a construir.




Fuimos a buscar agua al mar y el chicho se metió hasta el pecho el zarpado, yo andaba con pocas ganas de mojarme el termómetro pero el chicho iba como chancho pa la fuente, en varias ocasiones tuve que manotearle la mano para que no lo revuelque la ola.


A medida que avanzaba la construcción fuimos perdiendo obreros, uno que tenia frio, yo que no quería llenarme de esa arena ordinaria y me puse a sacar fotos y me ortivo y se me vino encima con la pala llena de arena para pegarme. Ya para ese momento dominaba a la perfección la negociación moshanesca.

y acá vemos como tooodo el mundo estaba laburando para el

Y acá por fin, la obra terminada antes de irnos al autódromo a ver la clasificación.

fuimos a l autódromo a ver como clasificaba el tío mariano y el chicho ya directamente eligió no bajar de la camioneta, y, como ya estaba mugrienta la estacione cerca del alambrado y lo deje ahí arriba mientras miraba del costado. Peleamos el campeonato, estamos a 24,75 puntos con 26 en juego, tenemos que clasificar bien si queremos tener chances, y no, anduvimos mal, la puesta a punto no fue la acertada y clasificamos como ventipico, el ruzo estaba caliente como pedo de batata pobre, encima el posible campeón de la categoría, el mariachi Silvio Pérez hizo la pole estirando nuestro posible campeonato a lo milagroso casi.
Se me ocurrió mirar en la camioneta para ver en que andaba el chicho y me encontré con el horror que había agarrado la bolsa de las medialunas que habían quedado y las desmigajo todas adentro del auto en TODOS los asientos, el cartoncito de jugo todavía tenía bastante, y además se le ocurrió que sería entretenido tirar el oleo calcáreo sobre los parlantes y pasarle los autitos por encima. En fin. Que iba a decir, si ya cuando lo apure con el tema de no tirar la comida me ignoro por completo; le saque el oleo porque era el único que tenia para todo el finde y el algodón porque la verdad es que no hay nada más rancio que el algodón mojado. Y me entregue a sus manos. Ya fue dije.
cuando termino la clasifica jugamo un rato al fulbo con los pibe donde había jugado con el chicho y recibió el primer castigo de su vida, porque no nos prestaba su pelota, así que lo mande a llorar a la camioneta mientras nosotros pateábamos, además ya tenía sueño el pavote. Volvimos para san Bernardo en plan de TODOS dormir la siesta, los chicos se iban a jugar al tenis y yo pensaba tirarme en el hotel a mirar la tele mientras el cabezón se dormía la siesta. Pero no. No quería dormir el chanta. Arme la mochila y salimos a buscar un camión que le debía, yo en realidad quería comprar un barrilete porque había un viento interesante. Al final conseguimos el barrilete y su camión, eligió un camión de esos que llevan el cemento pa las construsione, ordinario como canapé de mondongo, precio: $6,30. Increíble. Fuimos a la playa a remontar el barrilete, pero claro, era de esos berretas que salen 14$, lo tire para arriba y empezó a volar en circulo poniendo en grave riesgo la integridad física de las únicas 2 personas que estaban en la playa, el chicho insistió tanto con que se lo de que no tuve más remedio que entregarme a correr el barrilete 400 metros por la arena blanda con las únicas zapatillas secas que me quedaban hasta que se trabo en el esqueleto de una carpa a pesar que le dije que no iba a poder sostenerlo.
Hice un bollo con el barrilete y nos fuimos al super a comprar las cosas para la noche, me ofrecí yo, pensando que le chicho inicialmente se iba a dormir, obvio, toda la movida del día lo fundió, y venia cabeceando en la camioneta mientras yo trataba de encontrar el supermercado de porquería, dos veces lo cachetee para despertarlo pero en la tercera ya no me dio ni pelota y se quedo dormido.
Lo tuve que dejar en la casa de moracio al cuidado del tío mariano que venía de la clasifica mientras fuimos a comprar mas ferne y un poquito de carne.
A la noche hicimos las carnecitas en la parrilla del padre moracio en plan de sanguche como para festejar el aguante, no es poco.
En la foto se ve, de izquierda a derecha de abajo para arriba, el ruzito, yo (siendo sodomizado por el jefe del equipo el padre de mariano) el padrino con capucha, marcio (excitándome los pezones para facilitar la penetración) el tío chiri (arquitecto asador) el jefe del equipo el ruben ayup, media cabeza de nicho y el padre moracio

el tío chiri

Ya después de comer se empezó a sentir la movida del finde y sobre todo la tarde en la playa, entramos todos en un estado de derretimiento importante, menos obvio, el señorito energía,
en la foto vemos de izquierda a derecha al tio marció, el padrino, el chicho y el ruzito.

y haciendo gala de su pila acá lo vemos bailando el pericón


Ya sobre el final, vemos que las posiciones no se modificaban y todo el mundo estaba en la disyuntiva de si tomar un café en el centro o un helado, yo estaba en deuda así que no iba a poder elegir, además, se merecía el helado.



Fuimos a tomar un helado al centro y algunos de los pibes se fueron al bailongo y nosotros a dormir porque al otro día estaba la serie a las 10hs y la final a las 14hs.
y yo pensé que el chicho se iba a dormir, ja, no, ni en pedo, me quede dormido 3 veces hasta que a las 03.30hs me canse, le apague la tele y lo forcé a acostarse al lado mío.
nos levantamos a las 07.00hs para ir a buscar a mi novia que supuestamente llegaba a las 09.00hs de mar del plata así nos volvíamos los 3 juntos a bs as, lo cachetee al chicho que me miro como quien dice “no te jodi nunca para dormir desde que nací, duermo desde que nos conocemos 9 horas todas la noches y me haces esto” me disculpe con él en reiteradas ocasiones por mi falta pero le prometí que íbamos a buscar a mama (que ya hacia 4 días que no la veíamos), arregle las cuentas en el hotel y ahí nomas nos largamos al galope en plan de nuevamente comprar juguito y medialunas en la estación de servicio y esperar a que llegue mama. El aparato para llenar el termo se descompuso en la noche anterior. Así que me jodi y me quede sin desayuno en el mismo momento que me llegaba el mensaje de mi novia que decía que la noche anterior se había escabiado y había perdido el micro, que salía en el de las 10hs y llegaba a las 15hs, y la conchituma. Bueh, dimos unas vueltas y fuimos a lo de moracio para levantar a nicho e ir a ver la serie que empezaba a las 10hs
Largamos la serie 11avos y si bien, pasamos varios autos entro el auto de seguridad y no pudimos lograr más que largar 9nos la final. Chau campeonato, felicitaciones mariachi justo campeón y un aguante gigante al tío mariano que logro un sub-campeonato en su debut como chasista. Un genio. Gracias ruzito por meterme en esto.
Volvimos a morder algo a lo de moracio y ver a Agustín Canapino y a Guillermo Ortelli consagrarse campeón y salimos de raje para ver la final. Que era a las 14hs y mi novia llegaba a las 15hs.
para cuando estábamos llegando al autódromo (llovía como todo el fin de semana) me llega un mensaje de mi novia que dice, “me quede dormida volví a perder el micro, voy directo a bs as y nos encontramos en retiro”. “llego a las 19hs”.
Vamo a ver la final, largamos 9nos de parado. VERDE!!! Mueve mueve mueve y PLAK! Se partió el palier y no llego ni a poner la 2da. Y la p m q t p!!!
Y nos despedimos así del campeonato terminando subcampeón.
Miramos la final que la gano el rafa fossaseca, vemos como el padrino seguía atentamente la carrera

y apenas termino nos despedimos de todos y arrancamos para bs as cuando se largo fuerte a llover.
El chicho duro despierto hasta la rotonda de la 11, ahí plancho y tuvimos un viaje excelente, pasando chasconas se despertó pidiendo papa am, pare en el miguel donal de la plata y no tuve mejor idea que comprarle una cajita feliz y tirarle todo adentro de la cajita para que se lo coma, lo mismo que con lo del juguito, me tiraba las papas para adelante y obvio, en velocidad no podía más que morderme la lengua y mirar para adelante.
Llegamos juntos con mi novia a retiro y nos volvimos a casa con la ilusión de repetir alguna vez.
Este viaje fue auspiciado por
Las pequeñas desventuras del niño asador.
Ningún hombre se preciaría de tal si no supiese hacer un asado, tomarse un buen vino y erutarle el retruco a un amigo en la cara mientras las mujeres lavan los platos.
Parece ser cosa complicada el asado. Con todas sus técnicas y todos sus secretos, todos válidos, todos falsos; una curiosa similitud con las indicaciones de un buen lugar de pesca que cuenta un pescador lugareño (¡pero como!, ¿no pesco nada? ¡Pero si fui yo hace do hora y enllené el balde! ¿Con que encarnó? ¿Pero fue ahí al lado de la curvita? etc.); jamás el pescador revela su lugar de pesca, le indica al citadino un lugar pintoresco pero seguramente sin ni siquiera un pique de mojarra.
Encuentro en los runrunes del asador mucho de eso, luego de dificultosas experiencias se aprende que hay 3 o 4 reglas básicas y todo lo demás es cuestión de meterle magia propia. Pero no es del asado de lo que quiero hablarles, si no de las mil pequeñas cosas que podrían salir mal y que generalmente salen mal. No nos arruinan la vida pero la encarajinan lo suficiente como para que dejemos alrededor de doce pesos en la lata de los insultos, a medio peso la putiada.
Voy a dejar de lado obviamente cualquier asunto inherente a la humedad, a la falta de papel o madera; eso es culpa del descuidado y no puta casualidad de la vida.
Saca el diario y empieza con eso de hacer los bollitos, ni muy apretados, ni muy abiertos; las hojas ya no se separan con la facilidad que se separaron aquella helada mañana de junio cuando se le cayó el diario mientras servía el café, (negro, bien cargado). Ese fue el primer gran problema, ese diario ya venía putiado, receloso, vengativo. Los bollos jamás tendrán el diámetro original que usted planeó. Siempre se van a agrandar lo suficiente como para que tenga que apretarlo dos veces, no sirve apretar de más intentando calcular la expansión, no hay fórmula ni estudio que determine esa variación.
Establecido el piso de maderitas para empezar a apoyar el carbón, todo marcha de maravillas y a tiempo. Cuando abre la bolsa se encuentra usted con que el pedazo mas grande es del tamaño de la uña del meñique de su niña pequeña (pruebe leerlo rápido y de corrido). Eso representa un problema feroz, primero porque se hace lento y complicado el acomodamiento del combustible, y segundo porque le va a durar prendido lo que dura un pedo en una canasta de mimbre. Compre el carbón en una verdulería y se ahorrará los 4 pesos de putiada.
Si usted está ahora camino a la verdulería para suplantar el carbón no se preocupe, a mi me pasó más de una vez.
Bien acomodadas las piedras ignifugas usted no tiene el encendedor encima ni sabe donde lo dejó. Encontrado lo buscado, arranca usted a prender los bollitos, y va a ver que, primero siempre va a encender el que más cerca se encuentre de su panza y segundo, los bollitos de atrás jamás encienden en el primer intento. Cuando usted le insista un poquito se va a quemar con los otros bollitos que ya agarraron. Mientras verifica que los renegados agarren, sus ojos se llenarán inmediatamente de humo y se le amorcillarán en el acto. La zona de la parrilla (terraza, quincho, living, o donde sea que tenga la parrilla) se transformará en una nube blanca, y su mujer le había pedido que descuelgue la ropa de la soga antes de empezar con el fuego, y usted no lo hizo. Y ahora usted está corriendo por el parque con sus ojos de morcilla, imposibilitado de ver, con las manos negras por el hollín de la bolsa descolgando la ropa limpia para que no se llene de olor a humo. Su mujer se entera, y le indica que le avisó de esa operación antes de encender el fuego, y mientras revisa la ropa descubre que usted no se lavó las manos y ensució toda la ropa limpia. Y usted mira sus dedos gordos del pie mientras lo cagan bien a pedos y maldice en silencio. Cuando su mujer dejó la zona de humo, usted decide defraudar a la lata de los insultos y aprovecha para sacarse la bronca que le da tener que descolgar la ropa si no fue usted quien la colocó en ese lugar.
Con todo este revuelo usted no se dio cuenta que el fuego ya está encendido a pesar de todas las inconveniencias está en condiciones de encarar la limpieza de la parrilla, que no lavó del último asado, a pesar que en el ante último asado se juró a si mismo limpiar la parrilla después de comer mientras todavía esta caliente.
Usted es pobre, tiene esa parrilla en V con la canaletita para juntar la grasa; no tiene parrilla de caño redondo de acero inoxidable. Pero se compró el cepillito de alambre, así que con el atizador (que hacía yunta con el cepillo en la oferta) acomoda unas brasitas debajo de la parrilla, pero un poco de grasa se había chorreado sobre el mango y usted abrazó fuertemente ese mango; aprieta los dientes y dice que se lavará las manos más tarde y mientras baja la parrilla a nivel se da cuenta, por el inesperado baldazo, que los días anteriores hubo lluvia, y la canaletita hace rato tiene tapado el desagote, y con la lluvia se lleno de agua, y con el tiempo de exposición el agua se mezclo un poco con la grasa acumulada. Desembolsa 4 pesos más en putiadas. Y ruega porque a su mujer no se le ocurra salir justo en ese preciso instante en que usted chorrea (literalmente) grasa desde el ombligo de su camisa nueva hasta el mocasín de gamuza color caqui que le regalaron el día del padre.Habiéndose salido con la suya, se consigue un tachito para desagotar esa canaleta, y como no encuentra nada a mano decide primero pasarle el cepillo para sacarle la grasa y ya después, más tranquilo, practicarle la sangría al riachito. La parrilla se hamacó alejándose de usted producto de un pedazo de grasa que le hizo de cordón al cepillo que se iba raspando la mugrecita con un brío innecesario. Cuando volvía la parrilla usted ni lento ni perezoso la frenó en seco con la palma de su mano como aquél superhéroe que detiene la bola de fuego a 1 milímetro de su blanco, pero claro, la canaletita todavía estaba llena de aguagrás (60% agua 35% grasa vacuna quemada 5% ceniza y ramitas) y usted en posición de “pare”, no pudo evitar el tsunami. Es probable que ese pantalón no pueda volver a usarlo. La próxima vez, acuérdese de usar delantal.
Por suerte la canaleta está casi vacía ya, el único problema que lo separa de poner la carne en la parrilla es el río que corre a sus pies, y lo soluciona tierra robada de una maceta. Momento de poner la comida.
Aparece su mujer. Distraído por una nueva cagada a pedos sobre su aspecto y sobre lo innecesario de hacer un asado con ese atuendo ve rodar los chorizos parrilla abajo y caer sobre el lodazal ya pisoteado. Insulta producto de ambas desgracias (el lodazal y el parloteo lindero) y como hay testigos, no puede hacerse el boludo y deposita dos pesos en la lata.
Acomoda la carne, hueso para abajo como le enseñaron, y lamentablemente el carnicero ese día andaba nervioso, porque la tapa de asado es mas ancha y produce el escorado de la tira, y ahí si la va a tener complicada.
Le pone un poco más de ritmo al asunto y se da cuenta que va a necesitar mas fuego, la perdida de tiempo por los inconvenientes y la rotación del viento han tirado su rendimiento calórico al tacho. Vuelca el resto de la bolsa y ruega por que las 5 brasitas que quedaron enciendan 3 Kg. más de carbón.
El resto del asunto transcurre sin mayores contratiempos probablemente empañados por la alta ingesta de alcohol. Algún que otro contratiempo con las únicas brasas encendidas que fueron a parar al fondo de la carbonera, pero nada que no supere los 3 pesos de improperios.
Cuando pega el grito de “a la mesa” se da cuenta que no tiene a mano la fuente para llevar la comida.
Cuando finalmente se puede sentar a comer se da cuenta que la aventura duró mucho mas de lo que usted había planeado (por lo menos el doble), no queda nadie en la mesa, la comida esta fría y ya no tiene ni ganas de comer y mucho menos de cumplir su juramento de limpiar la parrilla después de comer.
El mundo del asado es así mi amigo, no es para cualquiera.Por eso yo, cuando mi amigo me dice “truco” saco suavemente mi eructo de nariz y me voy al mazo con el puntito del tanto no querido.